| |
|
| |
|
| |
|
| |
|
| |
Gracias a Medium por los Scans |
| |
Kate Winslet, la Rose que enamoró a Leonardo DiCaprio en ‘Titanic’, todavía saborea su paso por el barco de los sueños. Un rodaje interminable y la atracción irresistible que la ha unido a este Romeo de los 90 le han situado en el centro de todas las miradas. Seis meses de estrecha convivencia durante el rodaje y la amistad que ha nacido entre los dos son la mejor prueba de que Kate conoce a Leo mejor que nadie. ¿Quieres conocer todos los detalles?
Kate Winslet no para. Acaba de rodar ‘Hideous Kinky’ en Inglaterra, descansa en Londres mientras digiere el éxito alcanzado en ‘Titanic’ y recupera energías para la entrega de los Oscar. Aprovechando este paréntesis en plena ebullición profesional, hemos estado con ella y nos ha contado todo lo que queríamos saber sobre Leo…
En el barco de los sueños
Antes de empezar el rodaje, hiciste una prueba con Leo. ¿Qué sensación tuviste?
Era Jack. Estuve segura de ello desde el primer momento en el que lo vi. Nadie lo hubiera hecho mejor.
¿En qué se parecen Leo y su personaje?
Jack es una persona capaz de verte el alma con una simple mirada. Creo que Leo también puede hacerlo. Es un chico súper especial.
Pero, hasta el principio, no estaba demasiado de acuerdo con el papel…
Si, es cierto. Le parecía demasiado simple. Yo hablé con James Cameron, el director, y le dije que me daba igual si me escogían a mi, pero que tenía que conseguir a Leo como fuera porque nadie podría interpretar a Jack como él.
¿Y cómo logró convencerlo?
A Leo le encantan los retos. Le gusta superarse a si mismo en cada proyecto y demostrar que es capaz de superar la prueba más dura. Al principio, pensaba que el personaje no era tan duro como a él le hubiese gustado. Pero James le demostró que ser encantador y súper optimista puede resultar súper difícil. Cuando Leo se dio cuenta del desafío que representaba, empezó a verlo claro. Yo creo que, en el fondo, estaba un poco asustado.
¿Por qué?
Pues porque el personaje se parecía demasiado a sí mismo. Aunque parezca una contradicción, no hay nada más difícil que interpretar tu propio papel delante de una cámara. Los personajes son como máscaras con las que te disfrazas. Pero, cuando no hay máscaras, te desnudas hasta el punto de mostrar el alma y eso da mucho miedo.
Atracción irresistible
¿Qué pensabas de Leo antes de ‘Titanic’?
Antes de conocerlo personalmente estaba convencida de que me enamoraría locamente de él. Es tan sexy que no podría negar que lo encontraba irresistible. Ninguna chica en su sano juicio sería capaz de rechazarlo. Cuando me dijeron que había muchas posibilidades de que participara en la peli, me quedé de piedra.
Y cuando lo conociste personalmente…
Descubrí un trocito del Leo real. Es un chico súper natural, súper sencillo e increíblemente sincero. Es muy charlatán y no para de bromear. Nos pasábamos todo el día riendo.
Se ha rumoreado que entre vosotros ha habido algo más…
So, lo sé. Leo y yo bromeamos bastante sobre este tema. Hemos pensado incluso en la posibilidad de probarlo. De hecho, de cara a la opinión pública ya nos hemos liado, así que no tenemos nada que perder. El único problema es que estamos convencidos de que no funcionaría. Nos reímos un montón juntos y seríamos incapaces de tomárnoslo en serio.
Pero si os lleváis tan bien, ¿dónde está el problema?
Un rollo puede estropear una amistad. Entre un rollo pasajero y una amistad duradera, me quedo con lo segundo.
¿Cómo valoras vuestra relación?
Somos como dos hermanos. Estamos súper unidos a pesar de la distancia. Siempre que podemos nos vemos, aunque vivamos en ciudades y países distintos.
Leo al descubierto
¿Qué te parece como actor?
Es un actor excelente ¡el mejor de su generación! Pero todavía no lo sabe o, al menos, no actúa como si lo supiera. Y eso es algo que lo hace todavía más encantador.
¿Qué es lo que más aprecias de él?
Que te puedes fiar. A Leo le puedes explicar cualquier problema, por íntimo que sea, y sabes que nadie se va a enterar y que siempre te va a dar el mejor consejo.
¿Y lo que más te alucina?
Su aguante y su energía inagotable. Puede haber dormido sólo una hora y aparecer en el rodaje como si nada, más fresco que una rosa. O flipaba con esa capacidad de regeneración. Me pasaba una eternidad maquillándome, peinándome… y él, en cambio, llegaba y con cuatro retoques ya estaba listo.
¿Cuéntanos algún secreto suyo?
A veces se quedaba en la cubierta del barco mirando al infinito. En el fondo es un soñador. Un día me confesó que ¡escribe poesía!
¿Tiene algún complejo?
Que yo sepa, sólo uno: se siente como un palo, cree que es demasiado alto y delgado. Pero no creo que llegue hasta el punto de sentirse acomplejado.
El rodaje interminable
¿Qué es lo que más te atrajo de este papel?
La historia de amor. Lloré desde el primer momento en que leí el guión.
¿Te costó mucho hacer la escena del desnudo?
No. En ‘Jude’, una peli que hice algún tiempo, ya había parecido desnuda. Aquella vez lo pasé peor. Creía que iba a ser muy duro, pero luego no fue tan difícil. La escena ya estaba en el guión y era crucial que el personaje se desnudara. Esta vez no era distinta.
¿Cómo afrontaste un rodaje tan largo y tan duro?
Como pude. Fue aterrador. No creo que haya muchas personas capaces de soportar tanta presión. Hubo momentos en los que estuve a punto de abandonar.
¿Si?
Sí, pero Leo me ayudó muchísimo. Sabía como quitarle importancia a todas las cosas. Cuando estaba a punto de explotar, salía con una broma de las suyas y me hacía reír, aunque estuviera furiosa. No lo podía evitar ¡es tan gracioso!
¿Y Leo aguantó bien el rodaje?
Si, desde luego. Yo lo pasé fatal, pero él se divertía un montón. Se lo tomaba como si estuviera practicando un deporte de aventura.
¿Y no lo pasó mal en ningún momento?
Si, lo que pasa es que Leo siempre sabe encontrar el lado positivo de todas las cosas. Aunque parezca que nunca habla en serio, en el fondo es súper profundo y súper sensible. Transmite un montón de buen rollo y buenas vibraciones y hace que la gente se sienta bien a su lado. Yo creo que es algo que lleva en la sangre y que lo hace único y especial.
Explícanos alguna de las escenas en las que pasaste más miedo.
Hubo una del hundimiento, donde Leo y yo estábamos en la cubierta cogidos por la cintura y el barco tenía que elevarse, en la que lo pasé fatal. Íbamos subiendo con la maqueta del barco como si estuviéramos en una atracción de feria. Al mirar abajo podíamos ver a unos veinte hombres aferrándose a la barandilla con cuerdas. Cuando la maqueta alcanzó el punto más alto, empezaron a caerse y a chocar los unos contra los tros. Tres de los especialistas resultaron heridos.
¿Y qué hicisteis?
Continuar rodando. No se podía parar el rodaje así como así. Allí estábamos Leo y yo colgados con 18 grúas alrededor repletas de focos y James acercándose con el objetivo como si nada.
¿Cómo se piensa en una situación de este tipo?
En nuestro caso, nos miramos con resignación y nos preguntamos cómo se nos había ocurrido meternos en este lío…
En el punto de mira
Últimamente se ha hablado mucho sobre tus problemas con la obesidad…
Si, pero no es algo nuevo para mí. Cuando iba al colegio estaba bastante rellenita y me llamaban Blubber (grasa de ballena). Lo pasé fatal.
¿Cómo reaccionaste por aquel entonces?
Estaba súper deprimida y decidí remediarlo poniéndome a dieta. Hice verdaderas barbaridades. Llegué a comer un bol de cereales y unas cuantas manzanas al día y nada más.
¿Cómo se lo tomó tu familia?
Estaban súper preocupados. Pero yo me sentía súper bien. Para mi era un triunfo irme a acostar y oír como me hacían ruido las tripas. Sin embargo, acabé enfermando y me di cuenta del riesgo que había estado corriendo.
¿Qué hiciste entonces?
Pedir ayuda. Sabía que había llegado el momento de poner fin a aquel descenso imparable hacia el infierno y que necesitaba ayuda profesional.
¿Y ahora cómo te sientes?
Muy bien. Antes me agobiaba un motón cuando tenía que ir a un estreno o salir en público. Estaba súper preocupada por mi aspecto y por lo que dirían. Pero lo he superado. Soy como soy y no me avergüenzo de ello. Leo me ha ayudado mucho en este sentido. Un día me preguntó que si pensaba pasarme toda la vida obsesionada con mi peso y me dijo: ‘tú eres como eres y lo cierto es que eres súper atractiva. Déjate de complejos y vive’. Y le hice caso.
Y, por lo que parece, lo llevas muy bien…
La verdad es que no me puedo quejar. Tengo trabajo, tengo a mi familia, tengo amigos y nunca me ha faltado amor… Aunque sé que nunca voy a ser una top-model, no me cambiaría por nada del mundo. Siempre llevo conmigo una foto de cuando tenía 16 años, pesaba un montón. No quiero renunciar a mi pasado.
¿Qué le parece haber sido nominada al Oscar por segunda vez?
Siempre resulta agradable que reconozcan tus esfuerzos. Aunque la verdad es que no me preocupa demasiado si gano o no. Lo que me resulta casi imposible de creer es que hace tan sólo tres años estuviera haciendo bocadillos de jamón y queso en un chiringuito para ganarme la vida.
¿Y cual crees que ha sido el secreto de este éxito repentino?
Supongo que no lo hago mal, pero estoy segura de que también ha habido una gran dosis de suerte. ¡Y que dure!
Texto: Alice Crowland Londres
Fotos: Cordon Press y Sygma
Revista: Super Pop
|